
La movilidad laboral ha pasado de ser una cuestión operativa a convertirse en un factor clave para la competitividad empresarial. La dificultad de acceso a determinados entornos industriales, los problemas de transporte y el aumento de los tiempos de desplazamiento están afectando directamente a la productividad, la captación de talento y el bienestar de los trabajadores.
A este escenario se suman nuevas obligaciones normativas situando definitivamente la movilidad, la accesibilidad y las conexiones de transporte en el centro de la estrategia empresarial.
Nuevas obligaciones para las empresas
La movilidad de los trabajadores ha dejado de ser un tema secundario para convertirse en un asunto estratégico. La nueva Ley 9/2025 de Movilidad Sostenible,modificada por el Real Decreto-ley 7/2026, obligará a muchas empresas y grandes centros de trabajo a disponer de un Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo antes del 5 de diciembre de 2026.
La normativa afecta especialmente a empresas con más de 200 trabajadores, centros con más de 100 empleados por turno y espacios con gran generación de desplazamientos, como parques empresariales, hospitales o grandes superficies.
Estos planes deberán impulsar medidas reales como el uso del transporte público, el coche compartido, la movilidad activa, la flexibilidad horaria o una mejor gestión del aparcamiento.
El impacto directo en productividad y talento
Más allá de la obligación legal, la movilidad ya está teniendo consecuencias directas en la actividad de las empresas. Los retrasos diarios, la congestión o la dificultad de acceso a determinados polígonos afectan a la puntualidad, al bienestar de los trabajadores y a la productividad.
Además, cada vez más compañías encuentran dificultades para captar y fidelizar talento en ubicaciones mal conectadas o con escasas alternativas de transporte. La accesibilidad se ha convertido en un factor que influye directamente en la competitividad empresarial.
A esto se suma el aumento del absentismo y el impacto de factores como el calor extremo o los largos tiempos de desplazamiento, cada vez más presentes en el entorno laboral español.
La ubicación empresarial gana importancia
La localización de una empresa vuelve a ser un elemento diferencial. Contar con buenas conexiones, acceso rápido desde distintos puntos de la ciudad y transporte público cercano mejora la experiencia diaria de trabajadores y visitantes.
Los entornos empresariales bien conectados permiten reducir incidencias, facilitar la conciliación y mejorar la capacidad de atracción de nuevas empresas y profesionales.
Por eso, la movilidad ya no se entiende únicamente como un asunto de transporte, sino como parte de la estrategia global de una organización.
PICA, un entorno conectado y accesible
En este contexto, el Parque Empresarial PICA cuenta con factores clave para responder a las nuevas necesidades de movilidad empresarial.
Su conexión con la SE-30 facilita el acceso desde distintos puntos del área metropolitana de Sevilla, mientras que la línea 39 de TUSSAM mejora la conexión mediante transporte público. Además, el parque dispone de zonas de aparcamiento y una ubicación estratégica cercana al núcleo urbano.
En un escenario donde la movilidad sostenible será cada vez más importante para las empresas, disponer de un entorno accesible, conectado y preparado supone una ventaja competitiva real.





